Cómo es trabajar en Mistral contado por quienes ya estamos dentro
Para hablar de cómo es trabajar en Mistral, primero te contaré lo que no es trabajar en Mistral. No es “viernes de pizza”, no es “a las 8 en la oficina”, no es “esto es así porque lo digo yo que soy el jefe” y muchos más “no es…” que harían que tu detector de red flags se disparase.
Una vez dicho esto, empecemos a desgranar lo que sí es trabajar en Mistral.
Equipo pequeño, pero valiente. (Muy de informáticos este guiño a Dragon Ball)
Mistral es una empresa no demasiado grande, actualmente somos 16 personas, por lo tanto, lo que haces importa e impacta. En cuanto empiezas, sientes que lo que haces es importante, que aportas valor desde el minuto 0.
Aquí todo el mundo se conoce.
No hay muchas capas ni jerarquías complicadas, lo que hace que la comunicación sea directa y bastante natural.

Si tienes una duda, preguntas.
Si tienes una idea, la comentas.
Y normalmente alguien te escucha.
Mezcla de perfiles: junior y senior
Hay gente con mucha experiencia y también perfiles que están empezando.
Y esa mezcla de frescura y experiencia combina bastante bien, porque en líneas generales cuando mezclas experiencias con innovación, todo el mundo aprende.
Aquí, los juniors lo son muy poco tiempo, porque desde el principio se les da responsabilidad, se les quitan los ruedines de la bici. Pero hay una norma, a la mínima herida por accidente ciclista, tiene que haber un senior disponible para curarla.
Se trabaja cómodo (y se nota)
Sin entrar en tópicos, se trabaja a gusto.
Hay flexibilidad, confianza y bastante autonomía.
No hay una presión innecesaria ni una sensación de estar constantemente vigilado.
Mientras cumplas, tienes libertad para organizarte.
Buen ambiente, sin eslóganes
El ambiente es bueno, pero no es un eslogan de marketing para que te unas a la secta. Aquí se trabaja, hay presión, entregas y disciplina. Pero también hay risas, conversaciones absurdas y chistes malos.
También tenemos un mural con los mejores momentos de las cenas de empresa, por lo tanto, se puede considerar que un poco de competitividad para ver quien supera la mejor foto también hay.

En resumen, como en todos lados, a Mistral se viene a trabajar. Pero a diferencia de otros muchos sitios, como parte implicada, puedo decir que aquí se viene a gusto.
No es una empresa enorme ni pretende serlo.
Pero precisamente por eso, tiene cosas que en otros sitios se pierden.